-Jamás creí que pudieras hacerme esto-me gritó Maika-se supone que eres mi amiga.
-No entiendo de qué me hablas –respondí-No te he hecho daño, jamás te lo haría a ti.
-En realidad creo que ya se lo qué prefieres.
El viento cada vez era más fuete y agresivo. ¿De qué hablaba? Jamás le haría daño a Maika, pero a pesar de eso el tenia un enojo irracional y aunque nunca lo creí capaz de algo así tomó de mis hombros y me lanzó de la punta de aquella montaña. Pasaba un barco sobre él cuál caí y aunque fue dolorosa la caída no tenía ni un rasguño. Era el barco más grande y lujoso que había visto y tenía la bandera de Suiza. De pronto el barco comenzó a dar vueltas muy rápido; y vi una figura familiar aproximarse, era Grace. Jamás la había visto así vestida, llevaba un atuendo rojo con blanco que parecía un uniforme escolar.
-Es tiempo de mi partida-dijo- Eurídice, me voy
-¿Qué? ¿A dónde?-grite desesperada-te ruego me digas qué está pasando
-es muy tarde-respondió-adiós.
El barco comenzó a hundirse pero Grace seguía en el mismo lugar, como si lo único que se hundiera fuera mi lado del barco, no pude evitar lanzar un grito de desesperación.
Y entonces desperté.
La bola de cristal brillaba tal y como lo hacía antes de dormir .
wooow q mal viaje se metio euridice
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