Antes de leer: Se que esto no es Euridice ¿verdad? pero aquí les va una reflección,la escribí hace un año maso menos. Casi nadie la ha logrado entender o saber a que tipo de conflicto o situación que refiere.Envíen sus comentarios pues así sabré quien entendió y quien la tiene que volver a leer.
¡SUERTE!
Todo ocurre cuando viajo. Las mejores imágenes, los mejores olores, sabores y colores, los mejores días, las mejores noches, los amigos más divertidos, las actitudes más atrevidas y emocionantes, el adiós a los miedos. Hablo, camino, corro vuelo. Sí. Solo ocurre cuando viajo.
No hay nada como viajar, todos lo necesitamos de vez en cuando, escapar de un mundo para entrar a otro, pasar de la realidad a la ficción verdadera, exacto. No hay nada como viajar.
Viajar lejos, huir de los problemas que te persiguen y te alcanzan, huir y no solucionar, tomar un momento para desconectarte y dejar que tu mente vuele, viaje.
Amo viajar, a veces no importa lo caro que sea, lo difícil que sea, lo oculto o lo peligroso que tenga que ser, vale la pena estar ahí, correr el riesgo, ver lo desconocido, dejar tu cuerpo en el suelo para que tu alma flote y te sientas vivo, o tal vez muerto. pero quiero pensar que vale la pena. Tiene que valer la pena. Tiene que valer la pena este dolor, no hay de otra. Todo requiere un sacrificio y yo ya he tomado el mío, por mas difícil de entender que sea o extraño que parezca. Porque todo ocurre cuando viajo, todo.
No te pido que me acompañes, jamás te lo pediría, jamás te lo pediría como me lo pidieron a mí, jamás te llevaría al lugar que considero mi defecto de perfección. No te pido que te olvides de los problemas como yo suelo hacerlo en mi propio viaje, viaje de ideas, ideas no concisas, pero ideas finalmente. Ideas con las que toco las estrellas, las estrellas contenidas en algo que me sorprende que sea ten simple y a veces tan pequeño.
Me cuesta entender el mundo ajeno a mí, el hecho de pedirme que no lo haga, que no viaje al mundo donde quiero estar, pero nunca morir. Se encargan de construir una barrera de impedimentos hacia el viaje, lleno de propagandas, carteles y anécdotas de gente como yo que no quiere escuchar. Si. La gente como yo no quiere escuchar.
Nosotros, solo queremos nuestro pasaporte, llevarlo en las venas, tomarlo, olerlo o beberlo, da igual, es un mismo destino, un viaje a donde nosotros queremos ir. Por eso nos cuesta entender cuando la gente llama a ese lugar “perdición”, ”precipicio”, “vacio”, no , no puede ser un vacio, ahí estoy yo, la pregunta es ¿que pasara cuando yo no este?
¿Que pasara cuando yo no este? Cuando este demasiado viejo, en mi juventud, para viajar, cuando regrese a ese lugar , lleno de gente con batas blancas e instrumentos extraños que buscan salvarme de las complicaciones de el viaje del que no quiero regresar. Tengo miedo. Tal vez cuando ellos vuelvan a buscarme y ya no me encuentren, cuando ya no estaré y exista un nuevo vacío que será remplazado por otra persona que decidió caer igual que yo. Lo que sucede es que no caer es muy difícil, no querer viajar es casi imposible para mí.
Viajar es el único lugar donde estoy atrapado en ese mundo que quiero. Si estoy atrapado. No me siento libre. Cuando viajo, no viajo a la libertad, ya no quiero viajar.